Mientras visita la casa de su amiga, Lola está en el dormitorio cuando Juan sube las escaleras buscando a su hermana y al portátil que falta. Mientras la llama, entra y sorprende a Lola haciendo fotos provocativas en el espejo. Ella explica que solo está esperando a que su hermana vuelva, pero Juan se da cuenta rápidamente de lo que está haciendo y se pregunta la verdadera razón detrás de las fotos. Cuando él bromea sugiriendo que son para un sitio donde la gente vende fotos en internet, Lola intenta negarlo al principio pero se da cuenta de que él ya lo ha descubierto. Pensando rápido, propone convertir ese momento incómodo en una oportunidad pidiéndole que la ayude a crear contenido nuevo, ya que su pareja habitual no está. Juan duda un momento, inseguro de involucrarse, pero la confianza audaz de Lola pronto hace que la decisión sea mucho más fácil para él.