
Kristen ha estado esperando unas vacaciones muy necesarias, pero cuando le pide a su exigente jefe unos días libres, él la rechaza de inmediato, insistiendo en que la oficina está demasiado ocupada para prescindir de ella. Frustrada por su negativa, decide probar otro enfoque. Desplegando su encanto, Kristen comienza a coquetear con él con la esperanza de hacerle cambiar de opinión. A medida que la tensión juguetona entre ellos crece, su confianza y persistencia van desgastando poco a poco su resistencia. No pasa mucho tiempo antes de reconsiderar su decisión, descubriendo que decir "no" a su secretaria puede ser más difícil de lo que jamás imaginó.
